MOVIMIENTO INCA (MINCA)
Nuestros ancestros indígenas ante la llegada del conquistador español pactaron el rescate del Inca Atahuallpa, se pagaron ingentes monedas de oro, pero no bastaron para detener la ira de la ambición y conquista de ese tiempo. En tiempos actuales, millones de herederos de ese legado histórico cultural continuamos pagando la impagable deuda de continuar siendo conquistados por el ambicioso status quo monopólico que domina el mundo. Precísamente después de haberles devuelto la visita a la otra cara de la moneda existencial que nos circunda, un grupo de descendientes Incas radicados en Europa, Asia, Norteamérica y Sudamérica, compaginados con grupos radicados en las entrañas peruanas, hemos resuelto levantar la voz de la esperanza por un auténtico rescate de nuestra historia. Rescate que pasa por nuestra histórica acepción denominada Minca, que no es otra cosa que reivindicar el auténtico socialismo practicado desde tiempos inmemoriales por nuestras colectividades sudamericanas. ¿Qué es MINCA?
Minca (quechua) o minga, denominada también minka o mingaco, es una antigua tradición de trabajo comunitario o colectivo con fines de utilidad social. Es un sistema que se usa en Latinoamérica desde la época precolombina. Puede tener diferentes finalidades de utilidad comunitaria como la construcción de edificios públicos o ir en beneficio de una persona o familia, como al hacerse una cosecha de papas u otro producto agrícola, entre otras, siempre con una retribución para quienes han ayudado. Se practica principalmente en Perú, Ecuador, Bolivia y Chile. También hay tribus muy importantes que la practican en Colombia.
He allí nuestro legado histórico que nuestro movimiento político pretende reivindicar.
En el Perú: Es una forma de trabajo colectivo que toma su nombre de la palabra quechua minca, de idéntico significado, que es como todavía se le conoce por estos lares. Es una práctica muy arraigada en el hombre andino peruano y en el hombre selvático. Durante el Imperio Inca era la forma básica en que se efectuaba el trabajo al interior de las comunidades (ayllu), pero también se practicaba para el beneficio de territorios mayores, como parte de los servicios que cada ayllu prestaba al conjunto de la sociedad. Las familias participaban en la construcción de locales, canales de riego, así como la ayuda en la chacra (labores agrícolas) de las personas incapacitadas huérfanos y ancianos. Debido a la gran migración hacia las ciudades de la costa peruana, también se ha generalizado en esta zona del territorio peruano.
Aplicación gubernamental: La única experiencia de aplicación de la MINCA de un Estado moderno, como política de Estado, en Latinoamérica, la dio Perú, durante los dos gobiernos de Acción Popular con el presidente Fernando Belaúnde Terry (1963-1968 y 1980-1985), cuando se creó una institución estatal a la que se denominó Cooperación Popular y en el mundo entero junto a Perú, Corea. Era ésta, una institución que personalizaba la antigua tradición de la MINCA (filosofía del trabajo comunal para lograr un bien común). Los resultados de la experiencia fueron espectaculares en esos casi diez años. Se logró realizar en el Perú, más infraestructura que en casi toda la época republicana (de 1821 hasta 1963). Esos resultados derivaron en cientos de kilómetros de carreteras, acueductos, obras comunales y municipales e infraestructura de otro tipo.
En 1964 el gobierno de Corea, dados los resultados espectaculares logrados en el Perú, acreditó una misión de alto nivel ante el gobierno peruano, su misión era: estudiar la metodología y organización de la institución peruana y la factibilidad de aplicación a la República de Corea. Permanecieron algunos meses en el Perú, cumpliendo su cometido y a su regreso, aplicaron la versión moderna de la MINCA ancestral peruana, a sus sistemas de producción (incluyendo a la industria manufacturera). Los resultados obtenidos en Corea, son más espectaculares que los obtenidos en el Perú, debido a un enfoque de desarrollo distinto.
Cooperación Popular: Fue la institución gubernamental, que creó Acción Popular en sus gobiernos de 1963 a 1968 y de 1980 a 1985. El principio fue bastante simple: dado los escasos recursos económicos del Estado, las obras públicas que haría esta institución, debían contar con el "co financiamiento" de los beneficiarios, básicamente este co financiamiento, estaba dado en mano de obra.
En toda obra estatal, se calcula que entre el 60% y el 70%, corresponde a la adquisición de bienes (materiales) y la diferencia a servicios (mano de obra); aplicando el principio de la ancestral MINCA, el gobierno corría con los gastos de adquisición de bienes (60% a 70%) y los beneficiarios la correspondiente a servicios (30% a 40%); esto le permitía al Estado peruano un ahorro en efectivo de entre 30% y 40%, por obra pública, que era invertido en más bienes para otra obra; por otro lado, los beneficiarios, no aportaban dinero, sino su fuerza de trabajo comunal.
Con este sistema, se construyeron centenares de kilómetros de carreteras comunales, represamientos, canales de riego, se incorporaron nuevas hectáreas a la frontera agrícola, pequeñas centrales hidroeléctricas, infraestructura comunal y municipal. Gracias a la ancestral MINCA, Perú logró superar a bajo costo su falta de infraestructura y Corea logró superar el atraso en que estaba sumida, convirtiéndose hoy en un gigante del Asia.
En Chile: También está vigente en Chiloé, donde predominan la pequeña propiedad y el minifundio con escaso capital monetario, por lo que en principio, la mano de obra disponible para las labores agrícolas se reduce a la familia. En esta situación, la «minga», (como también se le llama) es una de las posibles soluciones para conseguir más trabajadores y la que tiene más arraigo cultural. Previamente a la realización de la actividad el beneficiario va a suplicar a sus vecinos y amistades, es decir, les comunica su intención de realizar una "minga" y la necesidad que tiene de su ayuda. El día señalado, quienes concurren a ayudar son atendidos con comida y bebida por los dueños de casa que además contraen el deber de devolver el día trabajando a su vez cuando se inviertan los papeles.
Tiradura de casa: Consiste en trasladar una casa. Las razones que motivan el traslado pueden ser entre otras, la necesidad de acercarse a un camino o la adquisición de un terreno nuevo. La complejidad de la tarea demanda varios días de trabajo y la presencia de carpinteros experimentados. Para lograrlo se sacan los cimientos de la construcción y se colocan vigas de madera que cumplen la función de los patines de un trineo. Se sacan puertas y ventanas y el interior se refuerza con puntales para que no se deforme durante el trayecto. La casa se ata a yuntas de bueyes, toros o a tractores y se arrastra lo que sea necesario. En ocasiones también es necesario llevarla a través del mar.
Esta "minga" es la menos frecuente, pero atrae la curiosidad de turistas y medios de comunicación. Por eso, casi todas las tiraduras de casa se hacen en presencia de extraños y llegan a convertirse en eventos sociales con venta de comida y números de música tradicional. Es frecuente que en el resto de Chile la palabra minga aluda sólo a este tipo particular.
DE LA MINCA A LA POLLADA
En tiempos actuales, el ayllu, propio de las zonas indígenas peruanas, se trasladó a la capital, producto del desborde popular generado por gobiernos de turno que acantonaron todos los poderes del estado en las áridas tierras del Perú llamado Lima. Así, los históricos pobladores productivos de la tierra, pasaron a convertirse en parias excluidos por el encementado sistema comercial limeño que en la década del 75, 80 y 90 no tenía ojos sino para el Fondo Monetario Internacional y sus emblemáticas exclusiones sociales.
Sin embargo, a fuerza de rodar a la aventura, el ayllu, negado por los costeños, llegó para quedarse en los arrabales o pueblos jóvenes de la gran Lima. Y allí emergen ciudades empresariales como Villa El Salvador, que al ritmo de los nuevos tiempos, en la más desértica experiencia de vida y de éxito comunitario que circunda la capital peruana, comienza a socializarse con los eternos dueños del sistema capitalista, partiendo de una experiencia comunitaria, muchas veces de familias enteras que unidas dan muestras de ser los nuevos polos de desarrollo comercial, empresarial, con los que el eterno sistema central tiene y debe negociar.
Una situación obligante, no planificada por gobierno alguno que se vanaglorie de haber sido clave influencia empresarial de capital o su contraparte socialista comunitaria; sino obligante por la misma necesidad de emerger a la vida ante la exclusión social de una capital peruana negada para sus hombres de a pie, venidos de las entrañas del ande y la selva, ante el olvido y la escasa llegada gubernativa. Pero por sobre todas las cosas, una situación obligante por sus raíces socializantes y sus practicas ancestrales comunitarias solidarias que traían consigo.
Esta nueva interacción social entre el recién llegado de las entrañas peruanas al Perú llamado Lima y el histórico acantonado capitalino, en un primer momento implicó una resistencia por parte del segundo, aún persistente hoy en algunos estratos sociales capitalinos que desdeñan sus raíces aborígenes. Pero luego, se vieron obligados nuevamente a aceptar que esta interacción social de nuevo tipo era mucho más solidaria y generadora de trabajo que la que siempre mantuvieron con los habitantes de la costa peruana.
Así nace una aceptación social, en un principio despectiva hacia el «Cholo» de acero inoxidable, pero al mismo tiempo entretenida, pues la burla es el común denominador en la comunicación social de los capitalinos. Más adelante el cholo se sofistica culturalmente y hasta es elegido presidente (caso Toledo), pero no logra representar a ese ayllu ancestral que rinde culto a la familia, a la unidad y a la tierra; sino por el contrario representa una vez más a la exclusión social centralista que mantuvo a las grandes mayorías olvidadas históricamente alejadas de la gran Lima.
Pero mientras las esferas de poder le negaban el paso a nuestras históricas colectividades olvidadas, el pueblo pobre del Perú, del cual la capital limeña no fue la excepción, comenzó a compartir el pan de cada día con el sacrificado cholo que ni dormía en su afan de subsistir en un sistema obviamente no hecho para él, a comprender que el Ayllu que alguna vez había leído en el colegio, era parte de la forma solidaria de ser, de aquél recién llegado. Comenzó a entender aquellos siete ensayos de la realidad peruana, escritos por Mariátegui, en los que el problema del indio no tenían nada que ver con él, sino por el contrario con el sistema que nunca los tuvo en cuenta sino para explotarlos. Que el indio era parte de la solución y no del problema.
Al respecto hay insignes analistas de esta problemática, pero vayamos al rescate de aquel que fue al grano en el asunto, más allá de la teoría y la retórica. La pregunta es: ¿A quién se le ocurrió poner en práctica la MINCA andina solidaria, en tiempos modernos, en la egoista costa limeña? ¿Cómo trasladaron esta experiencia andina que por lo general termina en una fiesta repleta de comida y trago, propias de las zonas agrícolas y ganaderas donde lo celebran, hacia el barrio pobre del Perú llamado Lima, donde a duras penas la gente muchas veces se pasa la saliva? Bueno, había que reemplazar la carne (vista sólo excepcionalmente por el pueblo pobre), por el popular y económico pollo, y ponerlo a la parrilla, para compartir la alegría tras la labor comunitaria y socializante que los reúna.
Había nacido la hoy emblemática POLLADA, una vez más, como situación obligante de socializar los problemas para resolverlos, no planificados por gobierno alguno que se vanaglorie de haber influido en ello, pero por sobre todas las cosas, nace por las raíces culturales de inclusión social de nuestros ancestros INCAS y PRE-INCAS, donde la MINCA, en esta ocasión nace para recaudar fondos en beneficio de algún damnificado, enfermo, desahuciado, indigente, etc.
En suma, la histórica MINCA como la POLLADA en nuestros tiempos, no son sino mecanismos de defensa que el pueblo de por si construye en su relación con el poder central, para darle la cara a los problemas y la mirada directa a los gobiernos de turno, pero no desde la inacción de sólo pedir sin dar muestras de estar dispuesto a ser parte de la solución y no del problema, sino desde la acción de convocar a su red social para poner la primera piedra en aras de auxiliar y oxigenar un determinado problema humano y comunitario, como ha sido el común denominador existencial de nuestras comunidades aborígenes pretéritas.
EPILOGO: Alguien dirá que hay excepciones de convocatorias supuestamente humanitarias alrededor de estas prácticas solidarias que terminan en fraudes. En la villa del señor todo es posible, pero a los ojos del mismo, la verdad siempre sale a flote, y no hay peor escarnio público que el que te propine tu propia sociedad. Además, con el correr de los años, ya las colectividades peruanas han creado mecanismos de defensa contra estas circunstancias. Y como hay público para todos los gustos, allá los que anden en busca de aventuras fratricidas (como en el video inferior). La prueba la tenemos a la vista cada fin de semana, donde las polladas copan la agenda de los limeños, pero donde muchas de ellas, a Dios gracias, cumplen su función social.
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Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el septiembre 22, 2009 a las 6:00pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el septiembre 21, 2009 a las 4:00pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el agosto 26, 2009 a las 5:00pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el agosto 25, 2009 a las 8:00pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el agosto 25, 2009 a las 7:50pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el agosto 25, 2009 a las 7:46pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el agosto 24, 2009 a las 10:14pm
Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 13, 2009 a las 5:29pm

Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 12, 2009 a las 3:00pm
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Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 11, 2009 a las 10:03pm
Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 11, 2009 a las 7:00pm
Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 10, 2009 a las 4:30pm
Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el junio 9, 2009 a las 12:00pm
Publicado por MOVIMIENTO INCA XXI el mayo 5, 2009 a las 2:30pm
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Iniciada por Pusaq Mayu Huamani. Última respuesta de MOVIMIENTO INCA XXI 13 Jun.
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